La historia del movimiento obrero representa una de las páginas de oro de las luchas sociales en México. Recordarla constituye un homenaje a todos esos hombres que nos entregaron sus ideales y su deseo de justicia social.

Recapitular ocho décadas de vida de la CTM es un orgullo y una oportunidad para mostrar la gran participación de nuestra central en la construcción de la Nación.

No cabe duda que el ejercicio sindical de la Confederación de Trabajadores de México está ligado directamente al pueblo y a sus aspiraciones: un mejor salario, y un mejor nivel de vida para sus familias.

Durante estos 80 años de historia, hemos alcanzado conquistas trascendentales como el derecho de huelga, la libre sindicalización, la jornada de 8 horas, el acceso a contratos colectivos, el derecho a la salud y a la vivienda, los tribunales laborales, y una pensión tras el retiro.

Tras la Revolución Mexicana, amplios sectores de la población se incorporaron a la vida sociopolítica y económica del país; con el deseo de fortalecer a los obreros, el entonces Presidente Lázaro Cárdenas concientiza a los trabajadores sobre su importancia como agentes de cambio social.

El punto culminante de ese proceso fue la creación de nuestra Confederación de Trabajadores de México, el 24 de febrero de 1936, que sintetiza el esfuerzo del proletariado nacional, y constituye una organización capaz de luchar por la sociedad a la que aspiran los trabajadores.

Figuraban jóvenes dirigentes sindicales que habían creado la Confederación General de Obreros y Campesinos de México en 1933 (CGOCM), entre ellos Fidel Velázquez, Vicente Lombardo Toledano, Fernando Amilpa, Jesús y Luis Yurén, Luis y Rafael Quintero, Alfonso Sánchez Madariaga, Francisco Márquez, Blas Chumacero, y muchos más de otras entidades del país.

Como muestra del respaldo con que contaban esos hombres, es que al Congreso Constituyente (donde se sentaron las bases de lo que sería la CTM) se estima que asistieron 4 mil delegados, representando a aproximadamente 600 mil trabajadores.

El lema de la CTM en sus estatutos, que durante el Congreso fueron aprobados: “Por un Sociedad sin Clases”, posteriormente cambió a “Por la Emancipación de México”.

En este proceso de la historia cetemista surgieron a lo largo y ancho del país, entre los años de 1936 a 1950, las 32 federaciones estatales y regionales, así como cientos de sindicatos nacionales y de industria.

Hoy se puede afirmar que muchos congresos se han llevado a cabo en la vida sindical del país, pero seguramente ninguno ha sido tan determinante en el devenir histórico del movimiento obrero como el que dio origen a la CTM.

Vicente Lombardo Toledano es designado como el primer Secretario General en la historia de esta Confederación.

En 1939 se vencen los primeros tres años para el primer Ejecutivo Nacional. Se convoca previamente y resulta reelecto secretario general Vicente Lombardo Toledano y como secretario de Organización, nuevamente Fidel Velázquez, entre otros personajes que ocuparon cargos en el Comité Nacional. Para ese entonces, la CTM ya era una fuerza política, social y sindical. Sin duda, una institución al servicio del pueblo de México, con sus transformaciones ideológicas.

En 1941, Fidel Velázquez es electo como Secretario General de nuestra central. Su labor, junto a la de otros sindicalistas, es fundamental para que se cree una institución que brinde atención médica a los trabajadores. Con ello, el 1° de enero de 1943, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) inicia sus actividades.

En 1947 Fernando Amilpa es designado como titular de la Secretaría General. Dirigente que es recordado como un luchador infatigable intransigente en favor de las mejores causas de los trabajadores.

Para 1950, Don Fidel retorna al cargo (de donde se retiraría hasta su muerte, en 1997). Durante los años que estuvo al mando, a este líder le interesaba sobre todo que el espíritu de lucha de los trabajadores se caracterizaba por un exacerbado patriotismo. Son periodos de enorme respeto para el movimiento obrero por la gran contribución a la paz laboral y a la modernidad.

De 1967 a 1974, la Confederación de Trabajadores de México retoma el debate sobre la formación profesional y vivienda. Lo que constituyó un antecedente a las reformas de la Ley Federal del Trabajo en materia de capacitación y adiestramiento, y en la creación del Infonavit en 1972, donde tuvo gran participación don Joaquín Gamboa Pascoe cuyo objetivo es proporcionar al trabajador una vivienda digna con créditos a su alcance.

El 28 de noviembre de 1982, el entonces Presidente, José López Portillo, inaugura nuestro edificio sindical en la Ciudad de México. Mismo que simboliza la unidad y fortaleza del movimiento obrero.

A finales de 1998, ya con Leonardo Rodríguez Alcaine como líder cetemista, resurge uno de los sectores más importantes de la Confederación, el de las mujeres. Ver más En diferentes foros nacionales e internacionales se promovió una mejor comprensión en la legislación a favor de las trabajadoras.También con él, se impulsó la creación de centros de capacitación y adiestramiento, en función de la productividad con calidad. En especial, con calidad en los empleos.

Al inicio del nuevo milenio, junto con el cambio de partido en el Gobierno federal y ante el pluralismo ideológico que se vivía, inevitablemente se modificaron las relaciones entre el sindicalismo y el poder Ejecutivo. Lo que no impidió que el movimiento obrero participara activamente en la política del país, y en la defensa de sus derechos.

2005 fue un año de luto para la CTM; en agosto fallece el compañero Rodríguez Alcaine. Tras su deceso, el licenciado Joaquín Gamboa Pascoe, dirigente de la Federación de Trabajadores del Distrito Federal, toma las riendas cetemistas. Hombre de convicciones y trabajo, siempre fue crítico –pero al mismo tiempo respetuoso- hacia el Ejecutivo, la ley y sus instituciones. Desde el inicio de su gestión, Don Joaquín conminó a tener un diálogo abierto con todos los sectores del país.

Con el apoyo y guía de Gamboa Pascoe, diversos cetemistas ocuparon lugares en la Cámara de Senadores y de Diputados. Hombres cuya principal definición sería la de privilegiar los intereses de México y de los trabajadores.

De acuerdo a los estatutos que rigen nuestra Central Obrera, es designado Secretario General Sustituto Don Carlos Aceves del Olmo, quien Como Presidente de la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Diputados llevó a cabo todas las negociaciones de la Reforma Laboral en el 2012.

Su experiencia sindical le permite formar parte como representante del Sector Obrero en la Junta de Gobierno de organismos como la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) y de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar).

También es integrante de la Asamblea General del IMSS y del Consejo de Administración del Instituto del Fondo Nacional para la Vivienda de los Trabajadores (INFONAVIT).

Como Senador de la República, Don Carlos Aceves del Olmo, impulsó diversas iniciativas como la de Ayuda Alimentaria para los Trabajadores y la devolución de la Subcuenta de Vivienda; además, como representante del sector de los trabajadores se ha preocupado por la recuperación económica y social de las clases más necesitadas, el impulso a una más amplia seguridad social, el avance y la consolidación de la educación, los sistemas de pensiones y todas las asignaturas que aún están pendientes para este sector.

En 2012 y tras los Gobiernos de alternancia, la sociedad organizada celebra un nuevo triunfo: el regreso del PRI a la Presidencia de la República, en la persona del licenciado Enrique Peña Nieto.

La CTM, a través de su dirigente el Lic. Joaquín Gamboa Pascoe, apoyó las diversas iniciativas del Presidente de la República, que tienen como objetivo: un México en paz, con justicia, unidad y desarrollo. La Confederación de Trabajadores de México expresaba en aquel entonces su pleno apoyo a este valioso programa presidencial, y le reiteró al Jefe de la Nación la solidaridad que siempre ha tenido con su Gobierno.

Sorpresivamente, el 7 de enero de 2016, los cetemistas se enlutan ante el fallecimiento de Don Joaquín.

Una nueva etapa de la vida institucional de la CTM daría inicio. Tras la reunión del Comité Nacional, se designa por unanimidad a Don Carlos Aceves del Olmo para dirigir el destino de esta Central. Lo que lo convierte en el sexto Secretario General en la historia de la CTM.

El dirigente de la Federación de Trabajadores del Distrito Federal, desde el 18 de agosto de 2005, es una persona que ha trabajado toda su vida, ha recorrido todo el país, por lo cual conoce y reconoce la problemática de cada entidad. Don Carlos Aceves del Olmo sabe dar su lugar, en la historia de la CTM, a los hombres y mujeres que han luchado por los derechos de los trabajadores.

Nuestra Confederación, a través de los años, logra su consolidación gracias al esfuerzo de mujeres y hombres de todo el país, así como de los dirigentes de federaciones estatales y regionales, de los sindicatos nacionales de industria y de empresa, mismos que han contribuido con la construcción de esta gran estructura cetemista.

Es así como llegamos a 80 años de vida de la Confederación de Trabajadores de México. La que con el paso de los años ha fortalecido los principios políticos, sociales y sindicales que se planteó desde su creación; hasta llegar hoy día a ser un detonador de la justicia social y la principal promotora de las causas del movimiento obrero organizado de México.

Hemos mantenido relación institucional con 14 Presidentes de la República, siendo la Central Obrera Mayoritaria del país.