La seguridad social fue una de las grandes demandas surgidas de la Revolución Mexicana, y tuvieron que pasar varios años después del término de esta para que empezara a ser concebida la creación del seguro social.

En 1916, el Congreso Constituyente recibió del Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, Venustiano Carranza, el proyecto de Constitución que consigna las garantías económicas, políticas y sociales de los trabajadores. La promulgación de la Constitución, el 5 de febrero de 1917, dio origen a la base constitucional de la seguridad social en México; contenido que se estableció en las fracciones XIV, XV y XXIX del artículo 123.

El 19 de enero de 1943 se publica en el Diario Oficial de la Federación la Ley del Seguro Social y crea el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) como un organismo público descentralizado, con personalidad y patrimonios propios para administrarlo y organizarlo. Su órgano de gobierno se integra de manera igualitaria, por representantes de los trabajadores, de los patrones y del gobierno federal.

La ley prevé el inicio de actividades el 1º de enero del año de 1944; y sólo protege al trabajador, será a partir de 1949 cuando los beneficios se extiendan a los familiares.